En un innovador intento por restaurar la salud del lago San Roque, la provincia de Córdoba ha puesto en marcha un plan piloto de fitorremediación que promete revolucionar la forma en que se aborda la contaminación de los cuerpos de agua.
Utilizando el poder regenerador de las plantas acuáticas, la iniciativa busca sanear las aguas del lago, que desde hace años enfrenta problemas de contaminación por la proliferación de cianobacterias, principalmente debido a altos niveles de fósforo y nitrógeno.
El proyecto, impulsado por la Autoridad de Cuencas del Ministerio de Ambiente y Economía Circular, se desarrolla en una sección del cauce del río Los Chorrillos, específicamente entre un azud y una barrera de cianobacterias colocada debajo del Puente Viejo. Allí, las macrófitas acuáticas, como especies ya existentes en el lago, se cultivan en islas flotantes contenidas en macetones. Este sistema tiene como objetivo competir con las cianobacterias por los recursos necesarios para su proliferación, tales como la luz, el fósforo y el nitrógeno, contribuyendo a disminuir su presencia en las aguas.
La ministra de Ambiente y Economía Circular, quien destacó la importancia de este proyecto como una solución natural, señaló: “Estamos pensando en soluciones alternativas basadas en la naturaleza, que complementen el Plan de Remediación que estamos llevando a cabo en el lago San Roque. Este proyecto no solo busca mejorar la calidad del agua, sino también prevenir la proliferación de cianobacterias.”
El enfoque es innovador, pues en lugar de recurrir a métodos tradicionales de tratamiento de aguas, como productos químicos, se recurre al uso de las plantas para restaurar la calidad del agua. Las macrófitas, conocidas por su capacidad de absorber nutrientes en exceso y purificar el agua, están siendo utilizadas para reducir los niveles de nutrientes y frenar la proliferación de las cianobacterias, que generan malos olores y afectan la biodiversidad local.
El proyecto también se está llevando a cabo en un sitio controlado, lo que permite un seguimiento más exhaustivo de los resultados. La evaluación de su efectividad será clave para decidir si el uso de estas islas flotantes se amplía a otras áreas del lago San Roque o incluso si se replica en otras cuencas hídricas de la provincia que enfrenten problemas similares. Este enfoque ecológico, además de ser más sostenible, podría tener un impacto significativo en la preservación de los recursos hídricos de Córdoba.
“Los resultados que se obtengan en este piloto serán fundamentales para determinar la viabilidad y efectividad de esta técnica en un escenario más amplio. De ser exitosa, podría aplicarse en más superficies del lago San Roque y en otras cuencas de la provincia que presenten necesidades similares”, agregó la ministra.
Este proyecto de fitorremediación no solo representa un avance en la gestión ambiental, sino también un paso hacia la recuperación de los ecosistemas acuáticos de Córdoba. De funcionar, sería un ejemplo de cómo la naturaleza misma puede ofrecer soluciones a los problemas ambientales más complejos, y permitiría que los cuerpos de agua de la provincia recuperen su vitalidad sin los costos y efectos negativos de métodos más invasivos.
El lago San Roque, uno de los principales reservorios de agua de la provincia, ha sido durante años un foco de preocupación debido a la contaminación, por lo que esta nueva iniciativa ofrece una luz de esperanza. Con la implementación de soluciones naturales como las macrófitas acuáticas, la provincia está dando un paso hacia un futuro más sostenible, donde la preservación de los recursos hídricos se maneja de manera respetuosa con el medio ambiente.
En los próximos meses, los resultados de este plan piloto podrían ofrecer nuevas perspectivas para el saneamiento de las cuencas hídricas de la provincia, y si la fitorremediación muestra ser efectiva, podría convertirse en una herramienta clave para restaurar no solo el lago San Roque, sino muchos otros ecosistemas acuáticos de Córdoba.