Luego del receso por el feriado nacional del Día del Veterano y los Caídos en Malvinas, se desarrolla la tercera audiencia en el juicio contra el exdiputado misionero Germán Kiczka y su hermano, Sebastián Kiczka, donde ambos están acusados de tenencia, facilitación y distribución de material de abuso sexual infantil. Para este jueves se esperan las declaraciones de nueve testigos, en uno de los casos más importantes de los últimos años en Misiones.
La tercera audiencia tendrá lugar en el Salón de Usos Múltiples del Edificio de Tribunales de Posadas y está previsto que se escuchen al menos nueve testimonios, entre los que se encuentran efectivos policiales de la Comisaría de la ciudad de Apóstoles y personal de la Dirección General de Inteligencia Criminal de la dirección de Cibercrimen de la Policía de Misiones.
Se conocieron las declaraciones de los hermanos Kiczka, acusados de tenencia y distribución de material de abuso sexual infantil
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También declararán miembros del departamento Técnico y Videovigilancia de la Dirección Centro Integral de Operaciones y funcionarios del Juzgado de Instrucción 4 de la localidad ubicada en el sur de la provincia, donde los hermanos tenían fijado su domicilio al momento de ser capturados tras una cinematográfica búsqueda, en agosto del año pasado.
El juicio comenzó el lunes pasado, con la lectura de la acusación, que detalló los cargos por facilitación y distribución de material sobre pedofilia -las víctimas son menores de 13 años- y zoofilia. Por su parte, Sebastián Kiczka también enfrenta una denuncia por abuso sexual contra una menor por un episodio ocurrido en Apóstoles.
«Los imputados descargaron y facilitaron a personas no identificadas material de abuso sexual infantil en gran cantidad. Es fácilmente advertir la edad de esos menores, que son muy pero muy chicos, en algunos casos entre dos y tres años«, detalló el Dr. Martín Rau, uno de los fiscales del caso, durante su alegato. Asimismo, señaló que esta «no es una causa política«, sino que se trata de un caso que tuvo una amplia repercusión mediática debido la función de Germán Kiczka como diputado provincial.
La acusación señala que el exlegislador de Activar, partido fundado por el también integrante de la Cámara de Representantes de Misiones Pedro Puerta, habría facilitado 913 archivos multimedia, algunos con violencia sexual y zoofilia. A pesar de que negaron la distribución intencional, las pruebas del Laboratorio de Telefonía de la SAIC contradicen sus declaraciones.
Por su parte, el fiscal adjunto Vladimir Glinka sostuvo que Kiczka «no es digno de sentarse en la mesa de un perseguido político» y rechazó la teoría de la defensa, sobre la cual manifestó que «quieren hacer de cuenta que es una causa para Sebastián pero que él no está en condiciones de recibir una pena, porque supuestamente no es imputable«. Acerca del hermano del exdiputado, expresó que «está plenamente consciente de qué es un abuso y de quién es menor».
La declaración de los hermanos Kiczka
En la segunda jornada el ex diputado provincial y su hermano declararon frente al Tribunal Penal 1 de Posadas. Sebastián se abstuvo de responder preguntas, pero pidió la palabra para aclarar que la computadora encontrada en su casa era de su propiedad, al tiempo que aprovechó para pedirle perdón a Germán.
«En diciembre presenté acá una carta en la que aseguraba que la computadora de marca Aser era mía, la utilizaba yo. También quiero aprovechar por enésima vez para pedirle disculpas a Germán por meterlo en este embrollo«, afirmó.
Luego, fue el turno del exreferente del espacio Activar, que tampoco respondió preguntas, pero sí ratificó su inocencia: «Me declaro total y absolutamente inocente de todos los cargos que se imputan. Bajó juramento, sostengo que jamás en mi vida busqué, investigué, descargué y mucho menos compartí pornografía infantil».
El ex diputado denunció que la causa se trata de una «persecución política» porque el gobierno provincial «lo destruyó» tanto a él como a la «única fuerza opositora real de Misiones». Hacia al final de su relato, cerró: “Mire que me allanaron, señor juez, fueron a mi casa, a mi oficina en la cigarrera, mi oficina en la Legislatura, la vivienda de mis suegros y no encontraron nada”.
FP/fl